Investigadora de la BUAP estudia el envejecimiento celular para mejorar la salud de los adultos mayores
La mala alimentación y la exposición a metales pesados pueden acelerar el deterioro de las células, advierte la doctora Nora Rosas Murrieta

Por Álvaro Gutiérrez Fernández
Zacatelco, Tlaxcala. – Para 2030, se estima que los adultos mayores serán más numerosos que los jóvenes y niños. Viven más años —alrededor de 80—, pero también aumentan las enfermedades crónicas como diabetes, Alzheimer y cáncer, que afectan su calidad de vida y elevan los costos del sistema de salud.
Por eso, la doctora Nora Hilda Rosas Murrieta, investigadora del Instituto de Ciencias de la BUAP, estudia qué pasa a nivel molecular dentro de las células a lo largo de la vida. Su objetivo es entender por qué envejecen y cómo evitar que aparezcan enfermedades.
Rosas Murrieta explica que una célula joven responde bien a cualquier agresión. Cuando envejece, pierde esa capacidad. El envejecimiento es natural, pero puede acelerarse por factores como la mala alimentación (comida rápida con mucha grasa y carbohidratos), la exposición continua a metales pesados como el mercurio, o la falta de ejercicio y sueño.
La investigadora usa levaduras y líneas celulares humanas para sus estudios. Desde que empezó el proyecto en 2012, ha dirigido 14 tesis de licenciatura, 12 de maestría y cinco de doctorado. En su laboratorio han participado estudiantes como Omar Seoane Gutiérrez, Mario Maciel Rodríguez y Edson Antonio López Castillo, entre otros.
“El objetivo —dice Rosas Murrieta— es conocer qué factores moleculares se afectan durante el envejecimiento, para mejorar la función de uno o más sistemas celulares y, por lo tanto, la calidad de vida del ser humano”.
En el proyecto también colaboran las doctoras Irma Herrera Camacho, Lourdes Millán Pérez Peña, y otras investigadoras de la Facultad de Ciencias Químicas.



