La recolección, la pesca y la cacería en Yauhquemehcan de antaño

David Chamorro Zarco
Cronista Municipal
Durante cientos de miles de años, actividades como la recolección, la pesca y la cacería representaron para el ser humano las labores esenciales para sobrevivir en un mundo lleno de hostilidad y amenazas.
A diferencia de otras especies, especialmente los depredadores que se ubican en la cúspide de la cadena alimenticia y dependen únicamente de su instinto y habilidades innatas, el ser humano desarrolló, a partir de estas necesidades, un incremento significativo en su inteligencia, capacidad de manipulación y habilidades psicomotoras. Esto permitió, con el paso del tiempo, la creación de herramientas y técnicas que hicieron más eficientes estas actividades fundamentales.
Evolución de las prácticas básicas
En el caso de la recolección, el hombre aprendió a trabajar con fibras naturales, lo que derivó en la elaboración de cestos y canastas que facilitaban tanto la acumulación como el traslado de alimentos.
Para la pesca, pronto abandonó el intento de capturar peces con las manos —como lo hacen algunos animales— y desarrolló redes tejidas con fibras vegetales, así como arpones y anzuelos que incrementaron considerablemente la captura en cuerpos de agua dulce.
En cuanto a la cacería, además de perfeccionar sistemas de comunicación que eventualmente dieron origen al lenguaje hablado, el ser humano diseñó estrategias colectivas y herramientas punzocortantes de piedra o hueso, mejorando la eficiencia en la obtención de proteínas necesarias para la subsistencia.
Prácticas en Yauhquemehcan
Hasta hace pocas décadas, antes de la expansión de la mancha urbana, estas prácticas seguían vigentes en las comunidades de Yauhquemehcan.
La recolección
Una de las tradiciones más arraigadas era la recolección de hongos comestibles durante las primeras lluvias de verano, aproximadamente a mediados de junio. Desde antes del amanecer, familias enteras acudían a zonas boscosas para recolectarlos.
Además, era común la recolección de vegetales silvestres como:
- Verdolagas
- Quelites
- Huazontles
- Nopales
Estos productos formaban parte esencial de la dieta cotidiana.
La pesca
A pesar de la escasez de cuerpos de agua, la pesca también era una práctica habitual. Antes de los altos niveles de contaminación en el río Zahuapan, se capturaban especies como charales.
En lugares como la laguna de Atotonilco, entre San Dionisio, San Lorenzo y San Benito, era frecuente observar a personas pescando con anzuelo. Asimismo, en zonas como Atlixtac, durante la limpieza de canales en primavera, la población aprovechaba para recolectar peces pequeños.
Los jagüeyes y manantiales, como los ubicados en la Cañada en San Lorenzo Tlacualoyan, también eran puntos importantes para esta actividad.
La cacería
La cacería, hoy casi desaparecida, formaba parte importante de la vida cotidiana. Era común la recolección de insectos comestibles como:
- Gusanos de maguey
- Gusanos de tepozán
También se buscaban especies como las vínginas, hoy prácticamente desaparecidas.
La caza de aves se realizaba principalmente con resortera, herramienta tradicional entre niños y jóvenes. Para animales como conejos silvestres, se empleaban trampas, piedras, lanzas improvisadas e incluso armas de fuego.
Incluso especies como roedores y zorrillos formaban parte de estas prácticas, dependiendo de la habilidad y experiencia del cazador.
Transformación del entorno
El crecimiento urbano ha desplazado significativamente a muchas de estas especies, llevando a algunas a la extinción local y a otras al riesgo de desaparecer.
Sin embargo, ciertos animales como los tlacuaches o chiquinas han logrado adaptarse a la convivencia con los humanos, enfrentando constantes riesgos, especialmente por la presencia de perros en las comunidades.
Memoria de una sociedad rural
Estas actividades representan una estampa de la vida en Yauhquemehcan y en la región de Tlaxcala en general, cuando predominaba una sociedad rural que aprovechaba al máximo los recursos disponibles.
Se trataba de una forma de vida basada en la subsistencia, el conocimiento del entorno y la adaptación a condiciones difíciles, en un tiempo en el que las oportunidades eran limitadas, pero la relación con la naturaleza era mucho más estrecha.



