Un estate quieto

Por Víctor Manuel Acosta | Frentes de Guerra | Tlax Feb 18, 2026
En breve, desde la dirigencia nacional de Morena y posiblemente desde Palacio Nacional, se emitirá el primer “estate quieto” dirigido a todos aquellos personajes desesperados y desatados en la búsqueda de candidaturas a los diversos cargos de elección popular, particularmente en las 17 entidades que renovarán gobierno durante las elecciones intermedias de 2027.
Al menos en Tlaxcala, los mensajes que desacreditan el desempeño político de los aspirantes morenistas han desatado una guerra sucia que todos los días sube de tono, además de actos de división, rencor, deslealtad y simulación.
Para muchos militantes de Morena resulta preocupante que la violencia digital en redes sociales esté al rojo vivo, por lo que en próximas semanas exigirán a la dirigencia nacional frenar esta ola de señalamientos. La pasión por defender los diferentes proyectos políticos en Tlaxcala podría desbordarse y salir de control.
Lo que no miran algunos morenistas es que este escenario de denostaciones nutre a los partidos de oposición, que aprovecharán la oportunidad para presentar denuncias por actos anticipados de precampaña, disfrazados de asambleas informativas o reuniones de trabajo partidista. En esos términos, PAN, PRI y MC lo ejecutarían ante la autoridad electoral.
El mensaje de la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, e incluso de la propia Presidenta del país, Claudia Sheinbaum, será claro y contundente: “Esperar los tiempos electorales, no violentar la ley, no caer ni crear guerra sucia, someterse a las reglas de los procesos internos para la designación de candidaturas, respetar los resultados y trabajar de manera fiel por los proyectos que resulten con mayor aceptación ciudadana”. Así, sin más.
Al que también enviarán un “estate quieto” es a uno de los aspirantes de los partidos aliados a Morena, quien ha caído en la trampa de buscar simpatía mediante actos anticipados de precampaña.
La gran mayoría sabe que el arte de la política evoluciona y se mueve a través de nuevas e innovadoras dinámicas; por lo tanto, los llamados a la calma podrían quedar sin mayor trascendencia. Cada quien hará lo suyo para obtener candidaturas y ganar la elección constitucional, pese a denuncias y señalamientos. El tiempo acomodará a todos en su lugar. Mientras tanto, se espera que desde la dirigencia nacional se escuche y retumbe el primer “estate quieto” ante la guerra sucia que el instituto político enfrenta en varios estados del país, y Tlaxcala no es la excepción. ¿Qué tal?
Bombazos…
¡Cuidado! Con el asunto de las escuelas primarias Emiliano Zapata (turno matutino) y Manuel Altamirano (turno vespertino), en la capital de Tlaxcala. Los padres de familia mantienen su postura de no dejar el predio y el edificio que alberga estas instituciones educativas, pese a los riesgos por hundimientos de tierra y la presencia de focos de infección.
Todo indica que las autoridades educativas no han sabido convencer, y mucho menos resolver de manera inteligente, este pendiente. De mantenerse la cerrazón y la indiferencia institucional, podrían rodar cabezas de servidores públicos por incompetencia. Ya veremos.
Artillería pesada…
Aquí se adelantó sobre los enroques en el gabinete legal y ampliado de la gobernadora del estado, Lorena Cuéllar Cisneros. Muchos rumores y conjeturas rodean estos cambios. Para bien o para mal, los mensajes y señales tienen varias aristas.
Lo cierto es que aún faltan renuncias; varios funcionarios abandonarán el barco de la “nueva historia” para formarse en el del “pueblo amigo y cercano”. Se avecinan nuevos nombramientos que ayudarán a cerrar el ciclo del primer sexenio morenista en Tlaxcala. Todo, a su tiempo.
Hasta la próxima entrega de Frentes de Guerra.



