“ARCHIVO HISTÓRICO DEL CARNAVAL” EL TORERO

“ARCHIVO HISTÓRICO DEL CARNAVAL”
EL TORERO
Cronista Municipal
Entre la música, el movimiento de las capas y el sonido de los cascabeles, aparece el torero del carnaval de Tenancingo, personaje que con el paso del tiempo se ha convertido en una de las figuras más representativas de esta tradición.
Su presencia no solo forma parte del espectáculo festivo, sino que también evoca antiguas formas de celebración que han sido transmitidas de generación en generación.
Los toreros son únicos en el estado de Tlaxcala, pues esta tradición tuvo su origen precisamente en el municipio de Tenancingo. Antiguamente existían dos figuras principales: los patrones y los toreros.
Los patrones eran quienes dirigían y guiaban a los toreros durante el recorrido por el municipio, dando indicaciones y marcando el orden de la participación. Su vestimenta consistía en un traje formal, sombrero adornado con una pluma a un costado y un pañuelo que cubría parcialmente el rostro.
Por su parte, el torero portaba una cuarta de aproximadamente dos o tres metros de largo, elaborada tradicionalmente con ixtle de maguey, tejido en forma de cordón. También existían cuartas hechas de cordón. En la actualidad, estas suelen fabricarse con mecatillo o mecahilo.
Su indumentaria incluía cueros en las pantorrillas, guantes, chaleco y un pañuelo que cubría el rostro. El sombrero se distinguía por llevar tres plumas, mientras que la capa debía estar adornada con estrellas y cascabeles, elementos que daban mayor vistosidad al personaje durante el carnaval.
Los patrones y toreros recorrían las calles del municipio llevando consigo un torito de cartón, al cual toreaban mientras recitaban rimas y versos tradicionales. Al finalizar su recorrido, los vecinos del lugar solían obsequiarles algunas monedas, las cuales eran utilizadas por los propios participantes para compartir alimentos entre ellos.
Cuando en el trayecto se encontraban toreros pertenecientes a distintas secciones del municipio, primero se saludaban los patrones; después de ello se suscitaban los llamados cuartazos, que formaban parte de la tradición festiva. Estos no duraban mucho tiempo y, al finalizar, se despedían para continuar su recorrido.
“Toma torito toma, hierba te voy a dar,
tienes que ser valiente, un gran torero te va a torear”.
📸 Autor desconocido



