Científicos de la BUAP logran degradar en un 82% un compuesto dañino para la salud presente en plásticos y envases
Investigadores del Centro de Dispositivos Semiconductores utilizaron hidroxiapatita dopada con zinc como fotocatalizador

Por Álvaro Gutiérrez Fernández
Zacatelco, Tlaxcala. – Científicos del Centro de Investigación en Dispositivos Semiconductores del Instituto de Ciencias de la BUAP (ICUAP) lograron degradar bisfenol A (BPA) en una solución acuosa utilizando hidroxiapatita dopada con zinc (Zn-HAp) como fotocatalizador. Tras 240 minutos de irradiación, el material redujo el contaminante en un 82 por ciento, según el boletín oficial de la universidad.
El BPA es un compuesto que desde los años 50 se usa para fabricar plásticos y resinas que almacenan bebidas y alimentos. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria afirma que en ciertas cantidades constituye un riesgo para la salud humana, generando patologías del sistema endócrino como síndrome de ovario poliquístico y tumores tiroideos. En México, el BPA no está regulado por ser un contaminante emergente.
El proyecto fue desarrollado por Diego Benítez Maldonado, egresado del Doctorado en Dispositivos Semiconductores, con la asesoría de las doctoras María Josefina Robles Águila y Esmeralda García Díaz, del Cuerpo Académico «Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencia de Materiales» del ICUAP. También colaboró el doctor Sergio Alberto Sabinas Hernández, del Instituto de Física «Ing. Luis Rivera Terrazas».
La hidroxiapatita se usa comúnmente en biomateriales para aplicaciones biomédicas, pero el equipo lo orientó a la remediación ambiental. Entre varios metales probados (manganeso, hierro, cobalto, níquel, cobre y zinc), el zinc resultó ser el más adecuado, con propiedades similares al óxido de titanio (el material más utilizado en la remoción de contaminantes).
En pruebas de cinco ciclos de uso, el material mantuvo una degradación del 80 por ciento en el segundo ciclo, bajando al 40 por ciento en el tercero. «Es posible usar el material hasta dos veces», detalló la doctora Robles Águila.
Aún queda pendiente determinar los mecanismos de fotodegradación para explicar el proceso de ruptura de los enlaces del BPA hasta lograr su completa mineralización, y comprobar que los compuestos obtenidos no sean dañinos.



