Fantasmas de Morena

Por Ángelo Gutiérrez Hernández | Mayo 2026 | Columna de opinión
Así operaban los gobiernos del pasado cuando apareció el “chupacabras”, cuando se construían enemigos imaginarios o se fabricaban escándalos para ocultar crisis económicas, corrupción o ingobernabilidad.
Hoy, Morena hace exactamente lo mismo.
Mientras Estados Unidos exhibe cada vez más los presuntos vínculos entre personajes de la llamada Cuarta Transformación y el crimen organizado, el aparato propagandístico del régimen se dedica a lanzar cortinas de humo desesperadas.
Ahí está el caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, cuya crisis política ya rebasó las fronteras nacionales. Pero en lugar de aclarar, investigar y castigar, Morena decidió distraer.
Primero intentaron atacar a Isabel Díaz Ayuso por venir a México a decir verdades incómodas. También amenazaron a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, por coordinarse con agencias internacionales de seguridad para combatir al crimen.
Luego revivieron el discurso de Hernán Cortés y la Conquista, llevaron espectáculos a Palacio Nacional y ahora plantean decisiones que afectan directamente a millones de familias.
Porque anunciar el fin anticipado del ciclo escolar no es menor: implica desorganización familiar, presión económica y afectaciones al nivel educativo.
Morena presume humanismo, pero miles de padres hoy no saben qué harán con sus hijos durante meses. Es una decisión alejada de la realidad social.
Y mientras el país discute temas superficiales, lo verdaderamente grave sigue creciendo: acusaciones internacionales, pérdida de credibilidad y la sospecha de infiltración del crimen en estructuras de gobierno.
El caso de Rocha Moya no es aislado. Es parte de una crisis mayor que contradice las promesas de no mentir, no robar y no traicionar.
Aunque intenten cambiar la conversación todos los días, la verdad termina alcanzando. Y las consecuencias serán cada vez más visibles.



